
El sueldo mínimo en Chile aumentó a $553.553 retroactivo al 1 de mayo de 2026, tras la aprobación del reajuste por parte del Congreso. Este incremento, que busca mejorar las condiciones laborales de miles de trabajadores, tiene un efecto inmediato en los edificios y condominios, especialmente porque las remuneraciones representan cerca del 60% del gasto común total.
Todas las comunidades deben aplicar el nuevo sueldo mínimo y sus retroactivos. No hacerlo puede generar multas, fiscalizaciones y conflictos laborales con los colaboradores.
¿Qué implica el nuevo sueldo mínimo?
El ingreso mínimo mensual sube a $553.553, lo que incrementa automáticamente el costo de remuneraciones de conserjes, auxiliares, mayordomos y personal de apoyo. Este ajuste también afecta beneficios asociados como asignaciones y subsidios, que deben recalcularse según la normativa vigente.
Además, se estableció un nuevo reajuste automático para el 1 de enero de 2027, basado en la variación del IPC acumulado durante 2026. Esto obliga a las comunidades a planificar financieramente con anticipación.
¿Cómo afecta esto a los gastos comunes?
- Aumento inmediato en las remuneraciones del personal contratado.
- Incremento en cotizaciones previsionales y seguros asociados.
- Mayor costo en beneficios indexados al ingreso mínimo.
- Impacto directo en el gasto común mensual, especialmente en comunidades con turnos 24/7.
- Necesidad de ajustar presupuestos para evitar déficit operativo.
Acciones recomendadas para las comunidades
Para cumplir correctamente con la normativa y mantener un ambiente laboral sano, las comunidades deben actuar con orden y transparencia. Estas son las medidas clave:
- Actualizar las liquidaciones de sueldo con el nuevo monto retroactivo desde el 1 de mayo.
- Revisar contratos de trabajo para asegurar que cumplen con el nuevo mínimo legal.
- Ajustar el presupuesto del gasto común considerando que las remuneraciones representan cerca del 60% del total.
- Informar a los copropietarios sobre el impacto del reajuste y su efecto en la operación del edificio.
- Evitar prácticas irregulares como pagos por debajo del mínimo o no declarar retroactivos.
Conclusión
El reajuste del sueldo mínimo es una obligación legal que impacta directamente en los gastos comunes. Las comunidades deben actualizar remuneraciones, ajustar presupuestos y mantener una gestión responsable para evitar multas y asegurar un entorno laboral digno para sus colaboradores.
Una administración transparente y profesional permite cumplir la normativa, evitar conflictos y garantizar la continuidad operativa del edificio.
